Waving Falling Leaf 2

martes, 10 de enero de 2017

3 de Noviembre de 2016

Hoy hablaré un poco sobre unos conceptos que hemos visto en clase que se trata de procesos participativos desde una democracia ambiental. 
Para comenzar la ecociudadanía desde una configuración de nuevos planteamientos éticos, puede fomentar el desarrollo de la autonomía personal y los procesos. 
La formación universitaria es beneficiosa y persigue esto, pues es una entidad que trata de la transformación social. Los estudiantes aprenden a valorar y analizar problemas ambientales. Por ello, actúan en consecuencia experimentando con la democracia.

La institución educativa hace que los ciudadanos experimenten con la democracia ambiental y recuperen la preocupación y cuidado por lo publico. Además los ciudadanos tienen deberes y derechos de participar en la mejora del desarrollo personal y del desarrollo de su entorno. Este hecho, la valoración del colectivo hacia las cuestiones de índole pública provoca la cohesión social, la cual implica una contribución personal y construcción de la sociedad.

No obstante, la concepción elitista actual hace que la acción política se limite a realizar un recambio ordenado de las élites, que los ciudadanos sean meros clientes pasivos que no se implican en su entorno, que el conflicto ambiental no sea prioritario y que lo prioritario sea el conflicto de intereses y poder.

Por ello, la democracia ambiental plantea un reequilibrio de la persona con su entorno.


No hay comentarios:

Publicar un comentario