Waving Falling Leaf 2

miércoles, 12 de octubre de 2016

Día 7 de Octubre de 2016

Volvemos esta vez a hacer referencia a la ecología social, esta vez para relacionarla con el desarrollo humano. 
Como ya sabemos, la ecología social trata de hacer partícipe a una comunidad con el ambiente en el que se sitúa. Por su parte, el desarrollo humano se relaciona con el respeto al medio ambiente y la creación de todas las cosas. 
Si la ecología humana y la ecología social se respetan, la ecología ambiental se verá beneficiada. 
Para explicar mejor este concepto, adjunto el siguiente artículo
Una buena forma de conseguir esto es a través de la comunidad y la participación ciudadana, aunque en el día de hoy, le daré especial a atención a la ecociudadanía.
Para hablar dela ecociudadanía me ha parecido importante hacer referencia al artículo que expongo a continuación:
Así pues para ser ecociudadano, no solo tenemos que concebir que estamos aquí de paso, sino que debemos tener una participación activa, responsable. Se trata en sí de una cuestión mucho más ética, donde tenemos una serie de obligaciones con y para el medio ambiente, para el ecosistema en sí. 
Nuestra responsabilidad es actuar. 
El impacto del cambio climático ya se está viviendo, ahora tenemos mucho calor, mucho frío, pero como son cambios que ocurren lentamente, los relacionamos con otras cuestiones y no con lo que está sucediendo. 
Sería muy importante que nos involucremos en participar en prácticas ecologistas y afines a la educación ambiental, en lugar de seguir ejerciendo esas rutinas que poco a poco están destruyendo el planeta. 
La acción humana ha estado provocando estragos en la naturaleza. Ponemos la naturaleza al servicio de las personas, cuando deberíamos de ser las personas quienes estuviéramos al servicio de la naturaleza. 
¿Qué estamos haciendo por la naturaleza? ¿Somos conscientes del daño que hacemos? ¿Qué hacemos por tanto para contrarrestar estos daños? ¿Son suficientes?
Es muy triste que este vídeo sea tan real. 
Por último, hay que señalar que esta crisis ecológica es también una crisis moral, en la medida que no cuidamos lo que tenemos, ni donde pertenecemos. Y esto viene a decir que no nos cuidamos a nosotros mismos. 
La crisis  ecológica, todos los problemas que tenemos en nuestro entorno, requieren nuestra participación, requieren una revolución cultural y social, y por supuesto requieren una ecología humana, para que así podamos implicarnos con el medio y nosotros mismos. 
Sería interesante que hiciéramos uso ya no solo de una participación individual, sino de una participación comunitaria desde la cual poder movilizarnos y luchar contra estos problemas que estamos pasando por alto y tanto nos repercuten.
Por otro lado, también tenemos que desarrollar nuestro sentido de responsabilidad ética, en tanto que tenemos que tener una serie de obligaciones que ayuden a corregir los errores que hemos cometido y han perjudicado al ambiente, mejorando nuestras conductas y respetando la naturaleza.
¡Apostemos por la ecociudadania! 

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